Russia

“¿Es cierto que Jesús es Dios?”, preguntaron los niños

May 07, 2019

Aún hay muchos lugares donde las personas no han escuchado acerca de Jesús y continúan practicando el paganismo, el chamanismo y otros cultos. Uno de estos lugares es la República de Tuva, que es parte de Rusia. Situado en el centro geográfico de Asia, combina la tradicional religión budista de Asia con el chamanismo. El chamanismo refleja la cultura ancestral de Tuva, así como también su filosofía y su mentalidad. Un gran número de lugares sagrados y tótems se encuentran situados a lo largo de la república. Se pueden ver muchos moños en los árboles y personas adorando a la naturaleza. Los chamanes son muy importantes y respetados en esta área, y muchos tuvanos y visitantes piden su ayuda.

Aunque el budismo vino a Tuva después de las creencias tradicionales,  juega un rol significativo en la vida y cultura Tuva. Varios templos budistas y lugares sagrados atraen no solo a las personas locales, sino también a los turistas.

Jesucristo es considerado ser un “dios ruso” en Tuva.

Inmersas en una atmósfera espiritual tan concentrada, hay iglesias cristianas que “se ponen en el brecha”. “Los tuvanos practican la brujería y adoran a Buda y otros seres espirituales, no saben lo que hacen. Nuestra principal meta es contarles acerca de Jesús, abrir sus ojos al hecho de que no hay otro dios por fuera de Cristo Jesús” dice Edgar, líder de jóvenes de una de las iglesias cristianas de Kyzyl, la capital de la República de Tuva. “Estamos constantemente orando a Dios y pidiéndole un gran avivamiento en Tuva. Creo que nuestra república tiene un gran futuro”.

El año pasado comenzaron un estudio bíblico para niños en una pequeña aldea, donde hace dos años solía haber una iglesia. Desafortunadamente, ésta se desintegró y solamente queda un creyente. Esta aldea está muy influenciada por los chamanes, en quienes la gente confía y busca para pedir consejo.

Los creyentes de la iglesia de Kyzyl decidieron reestablecer esta iglesia, y comenzaron a reunir personas para los servicios. En un comienzo venían unas 6 personas, pero dejaron de participar poco tiempo después. Pero lo niños comenzaron a venir. “Cerca de 40 niños venían a nuestras reuniones. Vimos hambre y sed en ellos, vimos su interés. Su mentalidad y valores están siendo formados en esta etapa de sus vidas, y es el tiempo perfecto para invertir en ellos”, dice Shenne, quien sirve a los niños.

Cada semana se reúnen con niños, adoran a Dios, oran y tienen lecciones de la Biblia. Los padres no están en contra de esto, de hecho todo lo contrario, aprueban estos encuentros. Usualmente, el verano es el tiempo de las vacaciones, así que Shenne tiene el deseo de utilizar este tiempo para el ministerio con los niños: “Les pido a los jóvenes de mi iglesia que ayunen por este tiempo y por más ideas”.

En este momento un miembro del equipo de OM contactó al pastor de la iglesia y le ofreció su ayuda para organizar un campamento de niños. “Hallé la respuesta de Dios en esto y acordamos cooperar y tener un campamento de día para niños con ellos”, dijo Shenne.

El campamento tuvo lugar en julio con la cooperación de OM en la iglesia local. Cada día cerca de 25 niños provenientes de familias con altos y bajos status económicos participaban del programa. Eran vacaciones reales para ellos, por lo que venían con mucho interés. Escuchaban atentamente las historias de la Biblia, hacían juegos, canciones  y manualidades. Muchos niños no podían entender bien el ruso, así que la mayoría de las partes del programa se traducía al tuvano.

“El segundo día, después de la lección bíblica, los niños comenzaron a hacer diferentes preguntas: ¿Cuándo va a venir Jesús? ¿Es cierto que Jesús es Dios? y otras más”, compartía uno de los miembros del equipo. “Respondimos las preguntas y les preguntamos si querían aceptar a Jesús en sus corazones. ¡Con decisión respondieron que sí! Oramos en tuvano, pidieron perdón por sus pecados y entregaron sus vidas a Jesús” dijo otro de los miembros del equipo. Este fue un milagro impresionante; el equipo cree que Dios va a continuar haciendo grandes obras en estos niños y que va a traer frutos significativos para su gloria.

A estos niños les gustó mucho el campamento y disfrutaron cada segundo allí. “El último día, un niño oró al Señor, agradeciéndole por haber traído a nuestro equipo a su aldea”, compartía un miembro del equipo.

Fue un tiempo lleno de milagros de Dios. Al mismo tiempo, una gran necesidad fue revelada. “Vimos aquí una gran cosecha que está lista, pero los trabajadores son pocos. Hay mucha necesidad aquí y es realmente evidente. Espero y oro a Dios que envíe personas para contar a los locales acerca de Jesús y que este lugar ya no sea más un lugar del chamanismo o budismo, sino de cristianismo y que el nombre de Dios sea exaltado aquí”, dijo otro miembro del equipo.

Estos niños, como también toda esta área de Tuva, necesitan oración y obreros. Ore para que haya un gran avivamiento en Tuva y fruto en la vida de estos niños.