Costa Rica

“Invertir mi tiempo en esta tierra, en lugar de desperdiciarlo”

August 15, 2019

Roberto Ramírez, de 31 años, fue criado en una familia cristiana. “Pero —aclara— eso no me volvió cristiano automáticamente. Cuando tenía seis años de edad, conocí a Jesús en una actividad para niños llevada a cabo por misioneros”.

A los 21, Roberto era un ingeniero industrial, un trabajo que había realizado por nueve años. Disfrutaba su trabajo, el cual le permitía gozar de una buena economía, y también se ofrecía como voluntario en los ministerios de su comunidad.

Era una buena vida, pero Dios tenía otros planes para él.

“Un día me pregunté: ‘¿Qué estoy haciendo?’ nos compartió Roberto. “Tenía una buena vida y otros beneficios, pero como dijo el Apóstol Pablo, nada de eso tiene un valor eterno”.

“Me dí cuenta de que había cosas más importantes que tener un buen trabajo y dinero, y Dios me estaba invitando a algo más grande: invertir mi tiempo en esta tierra en lugar de desperdiciarlo. El mundo está empeorando día a día. Como cristiano, necesito hacer algo al respecto. Necesito compartir el amor de Dios a los demás a través de mi vida”.

Roberto estaba trabajando en un empleo secular cuando Dios le dijo que cuando estuviera frente a Él en la eternidad, dirá: “Me pasé la vida invirtiendo mis esfuerzos en mi empleo, y ahora mi jefe tiene mucho dinero y empleados? ¿Qué dirás cuando te pregunte qué hiciste por Mi Reino?”

“Eso me voló la cabeza”, prosiguió Roberto. “Creo que como cristianos, pensamos que todo gira alrededor de nuestras vidas con Jesús, pero no es nuestra vida. Es Su vida. Hay una gran diferencia”.

La pasión de Roberto por las misiones y los menos alcanzados creció mucho, algo que fue notorio para otros. En ese momento, estaba sirviendo en un ministerio de jóvenes junto a su novia. “Un día, el líder del ministerio, que es un amigo, me preguntó porqué estaba sirviendo en este ministerio: “Cada vez que te veo estás hablando sobre la gente que está muriendo en Asia o África y no cuentan con una Biblia en su idioma”, me dijo.

“Le contesté que yo estaba sirviendo a Dios,  pero él me respondió: ‘¿Estás aquí porque te apasiona este ministerio o porque tu novia sirve aquí y es conveniente por tu trabajo? No dejaré que uses mi ministerio como una excusa para no completar el trabajo de Dios en tu vida’”.

“Estaba sorprendido”, dijo Roberto. “Pero unos meses después, ya no estaba en el ministerio”.

Un día, Roberto vio un anuncio en la iglesia, acerca de un viaje misionero de corto plazo hacia El Salvador, con Operación Movilización (OM). Se unió al equipo para compartir el evangelio allí, y luego asistió a reuniones de voluntarios y eventos de movilización misionera en Costa Rica. Además realizó viajes misioneros hacia África del Norte y Taiwan.

De todos modos, Roberto luchó con la idea de unirse de tiempo completo a misiones.

“Estaba preocupado, porque en ese momento estaba comprometido. Sabía que Dios me estaba llamando a misiones de tiempo completo, pero mi prometida no quería. Ella amaba servir a Dios, pero tenía otros planes no relacionados a misiones”.

Finalmente tomaron la dolorosa decisión de terminar su relación.

“Después de eso, le pedí a Dios: “Si dejo mi trabajo, no podré pagar las cuentas. Por favor, ház algo con mi trabajo”. Un mes después, supe que iba a ser despedido. Era mi respuesta de parte de Dios, porque iba a poder vivir un año con un seguro de desempleo luego de perder mi trabajo”.

“Me uní a OM en Costa Rica, de tiempo completo en abril de 2018, donde ahora trabajo en operaciones, recaudación de fondos, adminsitración, y con equipos de corto plazo que vienen a Costa Rica a servir. Nuestro foco está en levantar misioneros para ser enviados a los menos alcanzados.”

Después de un año trabajando como recaudador de sustento, Dios le ha provisto financieramente de muchas e inesperadas maneras. Roberto ya no está preocupado por el futuro. “Dios proveerá. Él es mi jefe. Tengo un gran trabajo porque tengo el mejor jefe. Él me está cuidando”.

A través de su proceso para unirse de tiempo completo a misiones, Roberto ha aprendido a confiar en Dios. “Dios me ha ayudado a entender que incluso cuando las cosas son difíciles, lo único que tenemos que hacer es obedecerlo. Él hará lo difícil o imposible. Él no está buscando superhéroes, nos está buscando a tí y a mí”.

¿De qué manera invertirás tu vida? ¿Te inspira la historia de Roberto a explorar cómo compartir el amor de Dios con otros? Clickea aquí para saber más sobre lo que Dios está haciendo en Costa Rica y cómo tú puedes ser parte: https://www.om.org/es/country-profile/costa-rica

 

A Kristen Torres-Toro le encanta contar historias sobre lo que Dios está haciendo en el mundo. Actualmente, ella sirve en el área de comunicaciones para OM en Argentina.