Arabian Peninsula

La puerta está abierta de par en par

October 21, 2019

Por casi 30 años, el Pastor Alan y su esposa, Susana*, de Estados Unidos, han servido en el mundo árabe. «Después de graduarme de la universidad, Susana y yo nos comprometimos, pero a ella todavía le faltaba un año para su graduación», recuerda el pastor Alan. «Emprendí un viaje misionero de corto plazo a México y me encantó. Vi cosas que nunca había visto antes.».

«Esa experiencia me permitió realizar un viaje misionero de un año, lo cual hice, esta vez con destino al norte de África, mientras esperaba que Susana se graduase de la universidad para poder casarnos».

Todo ese año, el pastor Alan vió la gran necesidad, tanto física como espiritual, del norte de África. «Susana y yo comenzamos a hacer planes para viajar al mundo como misioneros de largo plazo luego de casarnos, así es que entré al seminario y, luego de graduarme, dejamos los Estados Unidos para ir al mundo árabe».                 

«Desde que llegamos a la Península Arábiga he sido pastor allí. Lo puedes ver claramente en mi pasaporte», dice el pastor Alan. «En muchos países del Golfo Pérsico, los gobiernos están abiertos a la presencia de los cristianos. Algunos incluso han cedido terrenos para construir iglesias, además de otorgar visas a sacerdotes y pastores para que puedan venir».

«Hay libertad de culto en tanto se tiene libertad para adorar. Pero no tienes libertad para elegir a quién adorar. Sin importar quién seas, no puedes abandonar el islam y cambiarlo por otra cosa».

«Incluso hay iglesias en estos países, pero están llenas de extranjeros. En la mayoría de los países de la Península Arábiga no hay ninguna iglesia local reconocida».

 «El respeto también es algo importante en la región», continúa diciendo el pastor Alan. «Por ejemplo, en lugares como los Emiratos Árabes Unidos, los funcionarios del gobierno y los representantes de la comunidad islámica asisten al servicio en ocasiones especiales, como la Navidad y la Pascua, con el propósito de demostrar respeto».

«El 2019 ha sido proclamado como "el año de la tolerancia" e incluso se ha publicado un libro para celebrarlo. Este libro consta de diez capítulos y cada uno se centra en una religión diferente. Hay un capítulo sobre el budismo, el hinduismo, el catolicismo, el evangelismo, la iglesia copta, la iglesia ortodoxa, la iglesia armenia, etc. El prólogo fue escrito por el jeque Nahayan Mabarak Al Nahayan, ministro de Tolerancia del país, quien forma parte de la familia real, y un renombrado erudito musulmán escribió sobre lo que significa ser tolerante dentro del islam.

«Este libro está entre los más vendidos del país, y el gobierno lo está usando para decir: "Esto es lo que somos". Incluso es un delito hablar de forma negativa de alguien por tener una religión distinta a la propia».

«Esto ha abierto vías para hacer las cosas juntos en el país en distintos niveles. Se celebran diálogos abiertos sobre el islam y el cristianismo. Ves a un pastor y un imán que se reúnen y conversan sobre temas tales como: "¿Quién era Jesús? ", y ambas partes exponen sus creencias. No se trata de debatir; se supone que el diálogo proviene de un lugar de comprensión mutua. Allí las personas pueden hacer preguntas como: "¿Qué querés decir con que Jesús era el Hijo de Dios?", para luego comer todos juntos».

«Esto está sucediendo cada vez con mayor frecuencia, por varios motivos. En primer lugar, porque los musulmanes quieren que el mundo sepa que ellos no son como el ISIS. El musulmán promedio odia lo que ISIS representa. Dicen: "Yo no soy así", "Ese no es mi dios", y "Eso no es lo que creo"».

«En segundo lugar, dado que los Emiratos Árabes logró su independencia en 1972, siempre ha habido un sentimiento de respeto, y desde el principio, los extranjeros han tenido la posibilidad de entrar y salir con libertad del país como parte de sus tareas relacionadas al comercio exterior».

«Por último, es economía básica. Si las personas están felices y hay libertad, entonces el país es un buen lugar para desarrollar los negocios y entonces la economía crece; lo cual vemos que se ha dado allí».

«Ahora mismo, la puerta está abierta de par en par», declara el pastor Alan.

«Una de las cosas de las que he notado en estos últimos años ha sido el número de latinos que vienen al Golfo Pérsico».

«Culturalmente, América Latina y la Península Arábiga son similares. Una de esas similitudes radica en el aspecto físico. Hay infinidad de historias de latinos que van a la Península Arábiga y se encuentran con personas que automáticamente les hablan en árabe porque se piensan que ellos son personas nacidas en la región. Por otro lado, la vida social nocturna de la región es muy similar a la de algunas culturas latinas, en tanto la gente se reúne y cena tarde. Desde el punto de vista social, los árabes son personas muy sociables y les encanta fumar juntos la shisha, o pipa árabe, con el mismo propósito de socializar con el que los latinos se juntan para tomar mate o un café».

«El número de latinos en el Golfo Pérsico ha crecido exponencialmente y sigue creciendo».

«Es algo maravilloso y, además, es la razón por la cual estoy aquí en América Latina. Veo que esto está sucediendo y siento que Dios está diciendo: "Mi iglesia en Latinoamérica está lista. Vayan y ayúdenlos a venir al mundo árabe"».

Alabado sea el Señor por el ministerio del pastor Alan en la Península Arábiga y por la apertura cultural hacia los obreros cristianos extranjeros. Oren por las semillas sembradas en las charlas que dan lugar a el evangelio, tanto a nivel personal como corporativo. ¡Oren para que se levante una iglesia local!

¿Y tú? Como dijo el pastor Alan, la puerta está abierta de par en par para que los obreros cristianos extranjeros vayan a la Península Arábiga. ¿Estás dispuesto a ir? Haz clic aquí para obtener más información: https://www.om.org/en/where-we-work

*los nombres han sido modificados

 

A Kristen Torres-Toro le encanta contar historias sobre lo que Dios está haciendo en el mundo. Actualmente, ella sirve en el área de comunicaciones para OM en Argentina.