Israel

Un viaje misionero le enseñó a depender de Dios

April 01, 2020

Marcela, 34 años, de Longchamps, Argentina quería ir a Israel desde que era una adolescente. Para prepararse, siete años atrás, comenzó a estudiar hebreo. Cuando sus clases terminaron, continuó soñando con Israel, incluso encontró amigos en la comunidad israelita de Buenos Aires.

Luego, Dios la llamó a un viaje misionero de 26 días a Israel.

Como ingeniera industrial, años atrás Marcela le entregó sus vacaciones a Dios. En vez de irse de vacaciones, realiza viajes misioneros. “Cada año planeo el próximo viaje misionero. No es un sacrificio para mí; es algo especial en mi relación con Dios. Disfruto ir de vacaciones, pero disfruto estos viajes misioneros aún más”, dijo Marcela.

Marcela ha ido en viajes misioneros a otras provincias de Argentina, pero este año sintió que debía servir en un país extranjero. Luego, se enteró de un viaje de misiones a corto plazo a Israel de OM. Ella conocía a OM desde hacía dos años, habiendo primero oído en un campamento de verano en Córdoba. Vio un stand de OM y obtuvo literatura para niños, la cual usó en su ministerio en hospitales infantiles de Buenos Aires. Así que, cuando oyó del viaje a Israel, esa fue su primera opción.

Luego, llegó el tiempo de ver su sueño de ir a Israel hacerse realidad. Aún mejor que tomarse unas vacaciones, ella pudo compartir el evangelio en la mismísima tierra donde Jesús vivió, murió y resucitó. 

“Fue tan maravilloso estar donde estuvo Jesús, donde vivió “, recuerda Marcela. Ella disfrutó de manera especial el estar en algunos lugares mencionados en la Biblia. “Sentí algo muy especial allí.”

Su equipo, compuesto por personas de 10 países diferentes, se enfocó principalmente en el evangelismo. Tuvieron muchas conversaciones, lo cual fue difícil para Marcela al comienzo. “Era mi primera vez compartiendo el evangelio en inglés, y no lo recordaba todo al principio. Pero tuve unos líderes sabios quienes me mostraron una buena forma de hacerlo, y llegué al punto de poder hacerlo por mí misma. Fue extraño al comienzo, tuve miedo algunas veces, pero al mismo tiempo fue muy emocionante.”

También se sorprendió ser capaz de interactuar tanto con judíos como con musulmanes. “Antes del viaje, yo solo pensaba en el pueblo judío de Israel. Solo me imaginaba hablando con ellos, pero durante el viaje pude hablar con personas de ambas religiones, lo cual fue algo hermoso.”

Un día, Marcela y su compañera de equipo conocieron a una mujer llamada Farah*. Hablaron por más de una hora, primero acerca de sus estudios, luego de su vida, y finalmente sobre religión. Farah les dijo que ella no se consideraba a sí misma una persona religiosa, aunque practicaba las tradiciones de su familia, ya que culturalmente era musulmana.

“Ella dijo que no tenía oportunidad de elegir su religión”, recordaba Marcela. “Luego, nos preguntó acerca de nuestras experiencias, porque creyó que nosotras tampoco teníamos opción. Así que pudimos explicarle acerca de nuestra fe: como un día oímos acerca de Jesús y nuestras vidas cambiaron. Luego, compartí mi testimonio con Farah acerca de cómo había nacido en una familia religiosa yo también. Le conté que de niña no creía en Dios, pero mi abuela siempre me hablaba acerca de Jesús. Y, un día, me sentí sola y triste; había sido traicionada por una de mis mejores amigas, y en ese momento, recordé todo lo que mi abuela me había dicho de Jesús. En ese momento, comencé una relación con Él, y nunca más volví a sentirme sola.”

Cuando terminó de compartir su testimonio, Marcela notó que el rostro de Farah cambiaba. Ella estuvo de acuerdo en que había una diferencia entre religión y una relación con Dios. La compañera de equipo de Marcela le ofreció enviarle información acerca de Jesús, y Farah les dio su información de contacto. “Amé esta conversación”, reflexionó Marcela, “porque pude ver como esta mujer podía entender la diferencia, y me di cuenta que muchas personas musulmanas están buscando a Dios, buscando vivir de la forma correcta.”

Pero, aunque Marcela mejoró su habilidad de compartir el evangelio en inglés, un día Dios la sorprendió llevándola hacia una mujer argentina— ¡en Israel! Ana* solo hablaba hebreo y español. Marcela pudo hablar con ella acerca del evangelio en su propio idioma. “Estaba muy feliz”, compartió Marcela, “porque ese día necesitaba hablar con alguien en español. Sentí que ese día era un regalo de Dios. Pude compartir con ella acerca del evangelio y de Jesús. Ana me contó que tenía dos amigas judío-mesiánicas, y sabía lo difícil que era para una de sus amigas ser cristiana. Esta amiga venía de una familia ortodoxa, y tuvo muchos problemas cuando se convirtió. También sabe lo que significa seguir a Cristo. Pudimos orar por ella y darle un Nuevo Testamento.”  

Ahora, de regreso de su viaje, Marcela dice que su tiempo en Israel le enseñó a depender completamente de Dios. “Fue mi primera vez compartiendo el evangelio en inglés, y tampoco sabía mucho acerca de la cultura. Todo era nuevo para mí. Aprendí a ser más humilde, ya que tenía que depender de Dios para todo.

En Argentina, debido a que sé el idioma y la cultura, ha habido momentos en que he podido depender de mí misma. Pero en Israel, no tenía a nada más que a Él. Si no pedía la guía de Espíritu Santo, no tenía nada. Quiero ser humilde como Jesús.”

Acerca de futuros viajes misioneros, Marcela está orando para saber a dónde irá el próximo año. Por ahora, está enfocada en compartir el evangelio en su comunidad local, en el hospital de niños, y con sus compañeros de trabajo. La oración también se ha convertido en un gran ministerio en su vida. “Me gusta orar por Israel y creo que eso también es parte de la misión— orar por quienes están en otros países y provincias haciendo la voluntad de Dios. Aún estoy en contacto con misioneros de Israel, preguntándoles cómo puedo orar por lo que Dios está haciendo allí.”

Marcela puede haber regresado de Israel, pero su impactó allí continua.

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A Kristen Torres-Toro le encanta contar historias acerca de lo que Dios está hacienda en el mundo. En la actualidad, ella es la encargada de Comunicaciones de OM Argentina.