Thailand

Ella aceptó a Jesús en la Zona Roja

May 07, 2019

Equipos de OM Singapur y Tailandia se unieron con voluntarios cristianos locales para compartir el amor de Cristo en Geyland, un distrito de la Zona Roja en Singapur. Se reunieron alrededor de 60 personas, y los equipos se dividieron en cuatro grupos para ir a diferentes áreas del distrito.

Trabajadores sexuales de diferentes naciones estaban en las calles. Algunas eran mujeres y algunos eran travestis. Algunos estaban por voluntad propia y otros estaban allí debido a la trata de personas. Aunque muchas son las razones que llevaron a los trabajadores sexuales a ese lugar, los equipos de voluntarios fueron allí para amarlos como Jesús.

Los grupos – con sombreros rojos, guitarras y obsequios- no eran algo familiar para los proxenetas. Pero cuando se presentaron las personas del equipo de OM Singapur, quienes ministran regularmente en ese lugar, los rostros cuestionadores de los proxenetas les dieron la bienvenida. La actividad de la tarde comenzó entonando canciones  de Navidad en cuatro idiomas diferentes de las nacionalidades allí presentes, seguido de entrega de obsequios, folletos cristianos, una breve explicación de las canciones y palabras de ánimo.

A lo largo de la caminata, los equipos se encontraron con muchas personas involucradas en la prostitución. Una de ellas era una joven llamada María*. María, de 26 años, de Tailandia, fue a Singapur con una amiga y decidieron quedarse unos tres o cuatro meses. María estaba sentada sola en la vereda cuando uno de los miembros del equipo tailandés la reconoció de otro impacto evangelístico. La conversación comenzó con el entusiasmo de volverse a encontrar y luego siguió con una explicación de por qué los cristianos celebramos la Navidad.

La conversación sobre el amor de Cristo continuó con María, quien escuchaba en silencio. “¿Quieres recibir a Jesús en tu corazón?” una voluntaria tailandesa finalmente le preguntó al sentir la guía  del Espíritu Santo. “Sí”, contestó María. En el centro del distrito de la Zona Roja, ella aceptó a Cristo. Sin embargo, la alegría no terminó allí.

Después de que María oró para aceptar el regalo de la salvación en Jesús, un miembro de OM le preguntó si tenía algún motivo de oración. María mencionó a una amiga tailandesa cuyas piernas estaban infectadas con una bacteria por una intoxicación alimenticia. Ella ha estado en el hospital por muchos días, y María dijo que  apreciaría si el equipo pudiera orar por ella. Sumado a la oración, le preguntaron si era possible visitar a esa amiga al día siguiente. Cuando María respondió que estaría feliz de que el equipo pudiera ir, la visita quedó confirmada.

En el hospital, el equipo conoció a la amiga de María, Ana*, quien también es trabajadora sexual. El equipo conversó con ella antes de hablarle de Jesús y de cómo El sanaría sus heridas físicas y espirituales, diciéndole que SU misericordia es más que suficiente para que toda persona pueda acercarse a Él tal como es.

El equipo intercambió información para estar en contacto con María y Ana y así poder discipularlas.

¡Gloria a Dios por estas dos mujeres! Oremos por María y Ana para que desarrollen una relación más profunda con Cristo.

*nombre cambiado