South East Asia

Hacer discípulos y muebles

October 21, 2019

“[Este] es un hermoso país, lleno de recursos naturales como madera de teca, entre otras,” dice José, un voluntario de OM, latinoamericano y carpintero. “Hay muchas personas [acá] que buscan muebles de buena calidad.” Pero aún en la capital de este país sudasiático, solo se consiguen muebles pesados, hechos tradicionalmente de una sola pieza de madera, muy caros, o muebles baratos de mala calidad que se rompen fácilmente, pero no hay nada intermedio.

Es en ese espacio donde se quiere involucrar la carpintería que lleva adelante OM: crear muebles de excelente calidad y que sean de un precio accessible para los extranjeros y para el número creciente de personas locales que buscan artículos más modernos. El negocio funciona en un depósito alquilado, tiene un taller con máquinas y herramientas para hacer mesas, sillas, camas, armarios entre otras cosas, y además tiene una sala para enseñar y una vivienda. Así como en otros países en desarrollo, escasean las oportunidades de conseguir buenos trabajos, por lo que este negocio va a ayudar a capacitar hombres jóvenes que les interese aprender carpintería.

En la actualidad, hay cuatro hombres viviendo en el lugar y aprendiendo el oficio de carpintero, mientras que José los discipula en la fe, con la esperanza de que ellos puedan utilizar este negocio en el futuro para hacer también discipulado y comenzar nuevas Iglesias.

“Si tuviera la oportunidad, me gustaría volver a mi pueblo para instalar una carpintería, porque no hay nadie allí que haga trabajos de esta calidad”, dice Will*, el aprendiz de 19 años. Todos en su comunidad son granjeros, tienen campos de arroz en las montañas, y hay muy pocas oportunidades de trabajo disponibles. Cuando Will vino a vivir a la capital junto a su familia, alguien le contó acerca de este trabajo con OM. “Aprendí mucho sobre cómo trabajar en los detalles, a prestarles atención a los detalles de los proyectos, porque de otra manera nada funciona bien,” explica Will.

“La meta es capacitar a los jóvenes en la fabricación de muebles de calidad, con la esperanza de que aprendan a dirigir un negocio para luego expandirse y crear sus propios negocios en otras ciudades,” explica José. “Quisiera verlos crecer en su relación con Dios, y que luego puedan discipular a otros y comenzar una comunidad de seguidores de Jesús.” Muchas veces la iglesia local no ofrece una enseñanza confiable de la Biblia. Además, los jóvenes se van a vivir con parientes lejanos debido a la pobreza, lo que resulta en que muchos viven sin una identidad de quiénes son en realidad y para qué fueron creados.

A través de este negocio de carpintería, OM está capacitando jóvenes en un oficio, en crecer en conocimiento, en encontrar el amor de Dios y ser de bendición para todos los que los rodean.

*el nombre fue cambiado