South Africa

Utilizá tu profesión para una causa mayor

October 30, 2019

Cuando Juan se sintió impulsado a dejar sus estudios y dedicarse a la plantación de iglesias, Dios le dejó en claro que terminará esa obra, porque estaba por usar las habilidades de Juan para Sus propósitos.   

Juan Le Roux, de 30 años de edad, creció en Pretoria, Sudáfrica en un hogar cristiano. A los 9 años, entregó su corazón al Señor dándose cuenta que  deseaba tener una relación personal con Dios. Asistió a campamentos juveniles donde le guiaron a un crecimiento espiritual y Dios utilizó oportunidades de liderazgo y mentoreo para este fin.  

Alentado por sus padres para continuar con sus estudios luego de la escuela secundaria, la decisión de Juan sobre qué estudiar estuvo influenciada por el contexto empresarial de su familia. Inicialmente, él pensó que estudiar sobre Marketing le ayudaría en el mundo empresarial, pero se decidió por Contabilidad Financiera, luego de recibir consejo de una persona cercana a él. “Siempre quise involucrarme en los negocios y hacer mucha plata y convertirme en billonario”, Juan dijo sobre sus motivaciones.  

A Juan le resulta fácil escuchar al Señor cuando escucha música de adoración. En un campamento juvenil, Dios le habló por medio de la música para hacer obras misioneras. Desde entonces, “he dejado de tener esa satisfacción de querer volverme rico”, dijo.  

Después de bautizarse en su cuarto año de la Universidad, Dios comenzó de nuevo a hablarle a Juan sobre las misiones. “En Pretoria, tenemos muchos cristianos – si una persona no conoce acerca de Jesús, podría ser que no esté interesada. Pero ¿qué hay sobre aquellos que nunca han escuchado y que nunca lo harán?” Con esta pregunta Juan batalló mientras estuvo en la Universidad y constantemente pensaba en Mateo 24:14 que dice: “Y será predicado este Evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y luego vendrá el fin”.  

Juan se sintió impulsado a dejar sus estudios para dedicarse a la plantación de iglesias, pero el Señor le dejó bien en claro que debía terminar sus estudios porque Él los utilizaría para Sus propósitos. Después de graduarse, Juan trabajó para una compañía de servicios profesionales durante tres años hasta que surgió una oportunidad de utilizar su profesión en las misiones: “Sirvo a visionarios que están en la primera línea de las misiones ayudando a una buena administración de los fondos donados para cubrir esos gastos”, dijo. Juan ayuda a los misioneros a organizarse en una sana contabilidad y ser obediente con las regulaciones requeridas por el gobierno local.  

Utilizando sus habilidades 

“Nunca supe cómo Dios utilizaría mis habilidades,” dijo Juan. Junto a OM durante cuatro años, Juan y su equipo de cuatro colaboradores, ayudan a varios países en África con la contabilidad.  

OM en África está enfocado en ayudar a la obra que Dios está haciendo a través de la provisión de varios servicios de apoyo, incluyendo un Departamento Financiero.  

Juan disfruta hacer informes en Excel, implementando buenos sistemas y sirviendo a grandes visionarios que ven la voluntad de Dios realizarse. “El mayor desafío de servir en finanzas es encontrar un buen balance entre el trabajo y la vida,” explicó Juan. “Manejar finanzas es bastante diferente a otros roles porque trabajamos con constantes vencimientos. Esto puede ser estresante muchas veces”.  

“También debes acostumbrarte a trabajar con personas de diferentes países, quienes no tienen los privilegios que tenemos en Pretoria – como acceso estable a internet por ejemplo,” dijo Juan. 

Recientemente, Juan fue a Angola para ayudar al equipo de finanzas. Antes del viaje, le pidió a Dios que le muestre un ejemplo de cómo hacer discípulos. “El viaje a Angola fue una respuesta a mi oración,” dijo Juan. “Los frutos de hacer discípulos fueron evidentes para mí.” 

Juan presenció cómo cada uno en el equipo intencionalmente desarrolla a otros – desde los líderes hasta los nuevos miembros del equipo. Esta experiencia animó a Juan a enfocarse en hacer discípulos de Jesús y que lo sigan dondequieran que vayan. “Estoy intencionalmente enfocado en discipular individuos claves que Dios ponga en mi camino,” compartió. 

Para un mayor propósito

“Dejar un sueldo alto es difícil,” dijo Juan. “Sin embargo, alentaría a otros a contar el costo y a considerar hacer el sacrificio. Es una bendición maravillosa servir para un propósito mayor que simplemente por el resultado final o la paga al final del mes…  

Verdaderamente, servir a Dios (y no al dinero) con tus habilidades es una bendición en esta vida con frutos en la venidera”.